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Aduanas

Qué se puede enviar a Paraguay desde España y qué no pasa aduana

La mayoría de lo que la gente manda a su familia viaja sin problemas, pero hay una lista corta de cosas que se quedan en la aduana paraguaya o que ni siquiera pueden subir al contenedor. Aquí está todo lo que conviene saber antes de llenar la primera caja.

Por Pablo · Genérica Envíos

Es la pregunta que más nos hacen por teléfono, y casi siempre con la caja ya medio llena: qué se puede enviar a Paraguay desde España y qué se va a quedar parado en la aduana. La respuesta corta es que casi todo lo que la gente manda a su familia —ropa, calzado, juguetes, ropa de cama, herramientas, regalos— viaja sin ningún problema. La respuesta larga tiene matices, y son justo esos matices los que te ahorran un disgusto dos meses después.

Vamos por partes y sin tecnicismos.

Nosotros llevamos la caja; la aduana decide si entra

Conviene separar las dos cosas desde el principio. Nosotros te dejamos las cajas vacías en casa, las recogemos cuando avisas, consolidamos el contenedor, cruzamos por vía marítima y entregamos en la casa del destinatario, donde se firma la entrega. Lo que hay dentro de la caja pasa por el control de la Dirección Nacional de Aduanas de Paraguay, que se rige por el Código Aduanero (Ley 2422/04), y por otros organismos que vigilan productos concretos: SENACSA para lo de origen animal, SENAVE para plantas y semillas, y DINAVISA para medicamentos y productos para la salud.

De ahí salen dos consecuencias muy prácticas. La primera: si metes algo prohibido, no hay gestión que valga; se queda allí y nadie te lo devuelve. La segunda: los impuestos, tasas o aranceles que la aduana paraguaya pueda aplicar van aparte del precio del envío y los paga el destinatario. No los cobramos nosotros ni los podemos adelantar.

Qué se puede enviar a Paraguay sin complicaciones (que es la mayoría)

En una caja de 80 × 60 × 50 cm cabe más de lo que parece, y lo normal es que todo su contenido sea perfectamente enviable:

Con esto se llenan nueve de cada diez cajas que recogemos. Si vas a empezar la tuya, te vendrá bien leer cómo embalar una caja para Paraguay sin que llegue rota, porque la mayoría de los problemas que vemos no son de aduana: son de embalaje.

Lo que no puede viajar en un contenedor, vaya donde vaya

Esto no es una manía paraguaya, es la normativa internacional de mercancías peligrosas para transporte marítimo (el código IMDG de la Organización Marítima Internacional). Un contenedor cruza el Atlántico cerrado, con calor, humedad y movimiento, y hay cosas que sencillamente no pueden ir dentro:

Es la lista que más sorprende, sobre todo lo del perfume. Se entiende mal porque en el avión lo llevas en el bolso, pero un frasco de colonia en el equipaje de mano y cien frascos apilados en un contenedor cerrado no son el mismo problema.

Alimentos: la duda más repetida

Aquí hay que ir con cuidado. Los productos de origen animal no van: embutidos, jamón, chorizo, quesos, conservas de carne o pescado, miel. Su entrada la controla SENACSA y exige permisos sanitarios que no existen para un envío particular. Lo mismo con semillas, plantas, esquejes, bulbos o tierra: los controla SENAVE, que pide una acreditación fitosanitaria de importación previa. Una bolsita de semillas del huerto del pueblo parece inocente y es exactamente el tipo de cosa que frena un bulto.

Con los alimentos procesados y envasados de origen vegetal —una lata de aceitunas, un paquete de turrón, café, especias— la cosa es más matizada y depende del producto, de la cantidad y del criterio del funcionario. No vamos a decirte aquí que sí, porque no podemos garantizártelo. Si te hace ilusión mandar algo de comer, pregúntanos con el producto concreto y te contamos lo que sabemos por experiencia.

Sobre el alcohol y el tabaco: están sujetos a controles e impuestos específicos y no son buen candidato para una caja familiar. Mejor no.

Medicamentos y productos para la salud

En Paraguay, la importación y venta de medicamentos está regulada por la Ley 1119/97 y la autoriza DINAVISA, que exige registro sanitario. Un particular no puede mandar medicamentos por su cuenta como quien manda un jersey, y da igual que sea para un familiar enfermo o que aquí se vendan sin receta. Lo mismo vale para suplementos, vitaminas en dosis altas y productos sanitarios.

Sabemos que es duro de oír, porque muchas veces detrás hay un tratamiento que en Paraguay sale caro o no se encuentra. Pero si lo metes en la caja, lo más probable es que no llegue. Llámanos y hablamos de alternativas antes de que lo intentes.

Electrónica, móviles y todo lo que lleva batería

Un móvil, un portátil o una tablet pueden viajar si la batería va instalada dentro del aparato: apagado del todo, en su caja o bien envuelto, y colocado en el centro del bulto. Lo que no puede ir son las baterías sueltas, los power banks y las baterías de recambio.

Dos apuntes más. Uno: un aparato caro es justo lo que más llama la atención en una revisión y lo que más papeletas tiene de generar impuestos en destino, que paga quien recibe. Dos: Paraguay funciona a 220 V y 50 Hz, igual que aquí, así que un electrodoméstico español enchufa sin transformador; mete un adaptador de clavija barato y te ahorras la sorpresa.

Cuando la cantidad te delata

Este punto no aparece en ninguna lista de prohibidos y es de los que más retenciones provoca. Una caja familiar viaja como efectos personales y regalos, es decir, cosas para el uso de quien las recibe. La mercancía destinada a la reventa o con finalidad comercial no entra por esa puerta.

¿Y cómo se nota la diferencia? Por la cantidad y por el aspecto. Cinco pares de zapatillas de tallas distintas para cinco sobrinos son un regalo. Cuarenta pares de la misma talla, con etiqueta y código de barras, son un cargamento y se tratan como tal. Igual con veinte móviles iguales, cien camisetas precintadas o una caja entera de perfumes de marca.

Muy relacionado: las falsificaciones no pasan. Bolsos, relojes, camisetas y zapatillas de imitación se decomisan y encima complican el resto del envío. Si mandas ropa de marca auténtica, guarda el ticket.

Prohibido, sin matices

Hay una lista corta que no admite interpretación. No metas nunca en una caja:

Si abren tu caja en destino

La aduana puede seleccionar bultos para revisión física. Es normal y no significa que hayas hecho nada mal. Si abren la tuya, la revisan y la vuelven a cerrar, muchas veces con precinto propio.

Por eso conviene que el contenido esté ordenado y se entienda sin vaciarlo todo, y que el embalaje aguante una segunda cerrada. Una caja bien hecha, con el peso repartido y sin huecos, se revisa y se recompone sin drama; una caja reventada de llena se revisa y ya no cierra igual. Si en el control aparece algo que no debía estar ahí, lo habitual es que se retenga ese artículo y el resto continúe.

Muebles, motos y lo que no cabe en una caja

Si lo tuyo no es paquetería sino una mudanza —un sofá, un armario, una moto, fardos—, eso va a presupuesto y se estudia caso por caso, porque cada tipo de bulto tiene sus requisitos. Las motos y los vehículos en particular necesitan documentación específica y no son un «lo meto y ya veremos». Cuéntanos qué tienes y te decimos qué hace falta antes de mover nada.

Dos minutos antes de cerrar la caja

Haz este repaso rápido:

  1. ¿Hay algún aerosol, perfume o líquido inflamable? Fuera.
  2. ¿Hay comida de origen animal, semillas o plantas? Fuera.
  3. ¿Hay medicamentos? Fuera, y pregúntanos.
  4. ¿Hay baterías sueltas o power banks? Fuera.
  5. ¿Hay muchas unidades iguales? Repártelas o prepárate para justificarlas.
  6. ¿Suena algo al mover la caja? Rellena los huecos.

Y repasa los datos del destinatario: en Paraguay no se reparte por calle, así que necesitamos ciudad y barrio y un teléfono que funcione. Esa última milla la hacemos nosotros: entregamos en la casa y se firma la entrega, no la dejamos en ningún almacén.

El dinero, que también cuenta

El envío se cobra por bulto, no por kilo, así que lo que pesa no cambia el precio: cambia lo que cabe. Entre 140 y 160 € por caja según la zona de recogida, con una fianza de 20 € por caja que te descontamos del precio final del envío, no es un cargo aparte. Lo tienes desglosado en cuánto cuesta enviar una caja a Paraguay y en el repaso de precios actualizados para 2026. El tránsito marítimo habitual son unos 60 días desde la recogida.

Como el precio no depende del peso, merece la pena pensar bien el contenido: aprovecha el volumen con cosas que de verdad hagan falta y que no vayan a dar problemas en destino. Tienes semanas para llenarla con calma; no hay prisa.

¿Tienes dudas con algo concreto? Pregúntanos antes de meterlo en la caja. Te damos precio el mismo día y, si lo que quieres mandar es dudoso, te lo decimos claro. Es mejor sacarlo ahora que perderlo en Asunción dentro de dos meses.

Preguntas frecuentes

¿Puedo mandar jamón, chorizo o queso a mi familia?

No. Los productos de origen animal están controlados por SENACSA y necesitan permisos sanitarios que no existen para un envío particular. Es una de las causas más frecuentes de retención.

¿Quién paga los impuestos de la aduana paraguaya?

El destinatario. Los impuestos, tasas o aranceles que aplique la aduana en Paraguay van aparte del precio del envío y no los cobramos ni los adelantamos nosotros.

¿Puedo enviar un móvil o un portátil en la caja?

Sí, si la batería va instalada dentro del aparato, apagado y bien protegido en el centro del bulto. Lo que no puede viajar son baterías sueltas, power banks ni baterías de recambio.

Si meto algo prohibido, ¿se pierde toda la caja?

Normalmente se retiene solo ese artículo y el resto sigue su camino, aunque depende de lo que sea. En cualquier caso lo retenido no se recupera, así que compensa preguntar antes.

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